Uno de los amigos de otro blog, me ha dejado hoy un comentario en uno de mis post (concretamente en uno que lleva por título: ¿Recordáis a Bambi?) que me ha dado pié para escribir este.
Félix Salten fué el autor de "Bambi", la historia para niños en la que se basó Wald Disney al realizar su película.
Ví la película, supongo que a la edad de cualquier niño, entre los 5 y 6 años (no recuerdo bien). No me causó ningún trauma infantil, ni esa ni ninguna de las que realizó Disney en su primera época (que también ví sobre esos años, o un par más).
Se ha especulado mucho sobre lo crueles que podían resultar para los niños, pero la especulación tiene que llegar más lejos. A los autores de los cuentos o historias en los que se basó. Y si nos damos cuenta, en los cuentos más conocidos, el ingrediente terrorífico, está latente. La bruja mala... El gigante comeniños... El dragón... el lobo seductor... y... tantos personajes que producen miedo...
Puede que de pequeños, mientras leemos el cuento, o vemos la película, nos produzcan una desazón, pero no conozco a nadie (igual lo hay y me equivoco) que haya arrastrado a su mayoría de edad, el miedo a las brujas, a los gigantes o a los dragones.
Talvez lo que sí representan esas figuras de la imaginería popular, (personajes malignos en los cuentos para niños) es a lo que en nuestra edad adulta nos tenemos que enfrentar, y casi es de agradecer que nos preparen para ello, por que en esas historias, los protagonistas (la mayoría de las veces, niños o animales indefensos) vencen a los que los amenazan, utilizando su ingenio, y una fuerza interior a la que de adultos tenemos muchas veces que recurrir.
En Bambi, al menos en la película, (el libro de Salten no lo he leído) no se encuentran esas figuras, y no se profundiza tampoco en las verdaderas relaciones de los animales del bosque. No se ve como el señor búho sale por la noche a cazar ratoncillos, por que son su alimento, ni como un halcón o un águila planea en lo alto, observando si por un claro aparece una liebre despistada que llevarse al nido. Esa vida, la verdadera del mundo animal, se omite, y no juzgo si es mejor, o peor. Pero lo que no se omite, es que en ese mundo, el ogro de la historia, es el hombre. La mayor amenaza que existe para el mundo animal. Salten publicó el libro en 1923 (aunque otras fuentes dan la fecha de 1928), y ya daba a los niños una visión clara de quien es la verdadera amenaza, y a quien realmente tenían que temer. A ellos mismos. A nosotros, que lo somos hasta para nuestra propia especie.

Llevas toda la razón. No solo somos la verdadera amenaza para el reino animal, sino para nuestra propia especie, que es lo más cruel y lo peor. Estoy contigo.
Un saludo.