SEMANA SANTA - VIDAS PERDIDAS
Acabo de escuchar en los informativos, la escalofriante cifra de víctimas con las que hasta el momento se han saldado los desplazamientos de la Semana Santa.

Ciento siete personas han dejado sus vidas en el asfalto de nuestras carreteras españolas. Ciento siete que han fallecido de manera instantánea; muchísimos heridos (desconozco la cifra, pero será también numerosa), y de esos heridos, un gran número también fallecerá. De los que hayan tenido la fortuna de salir del accidente, con tan sólo heridas leves, y de los que consigan superar sus graves heridas, lo harán con secuelas, psicológicas y físicas (algunas les cambiarán totalmente la vida, a ellos y a su entorno más cercano).
Treinta, cuarenta, cincuenta, o más familias españolas, estarán ahora velando a un ser querido. Niños habrán quedado sin padre, madre, o sin los dos. Padres, sin su hij@. Una esposa, sin su su marido, o al revés... Dramas que cuando los vemos en un noticiario, nos conmueven, pero nunca lo suficiente, para concienciar a los conductores, de que en la mayoría de los accidentes no ha influído un mal estado de una carretera, ni un falló del vehículo, si no que el fallo ha estado, como siempre, en un adelantamiento inconsciente, en un exceso de velocidad, en no haber parado un rato en un área de descanso para relajar los nervios, en haber tomado un par de vasitos de vino con la comida, y un orujo en los postres...
El partido mayoritario de la oposición, ha pedido la comparecencia en el Congreso del nuevo Ministro del Interior, para que explique si va a introducir alguna modificación en la política de seguridad vial y las Asociaciones de Automovilistas han puesto un suspenso a la dura campaña de la Dirección General de Tráfico.
Hay preocupación gubernamental por el tema.
Pero... ¿Hay preocupación en los conductores?. ¿Es verdad que cuando nos ponemos al volante de nuestro coche, nos creemos dioses? Será verdad, porque pensamos que los accidentes les ocurren a los mortales, a los otros, no a nosotros. Son otras familias las que lloran pérdidas, no lo serán las nuestras.
Si la campaña de la DGT de este año ha sido de las más duras, si las medidas de seguridad vial del gobierno, también se ha endurecido en los últimos tiempos... Podrán endurecer unos y otros las leyes, las campañas, pero... "Si mi coche puede alcanzar los 200 y ni me entero, ¿porque voy a rebajar mi velocidad a 120?" "¿Por qué no voy a adelantar a esa tortuga que llevo delante? ¿Por qué va a ser malo tomarme un par de cervezas, si a mí no me afectan?
Todos esos vicios en la conducción, están tan arraigados, que hasta ahora no ha habido campaña que los haya corregido... ¿Lo conseguirá alguna futura?, ¿O será necesario, incluir una asignatura desde primera enseñanza en los colegios, que mentalice a los futuros conductores de lo que deben o no deben hacer?. Habrá que planteárselo.

INTERNAUTA PASEANDO POR LAS WEBS DE LA VIDA
¿ysiestaveztequedaras? dijo
Realmente no creo que sea posible con tan sólo una campaña; aunque sean más que necesarias. La gente que conduce así posiblemente ignoren estos anuncios, aunque eso sí consiguen algo muy importante; evitar que aumente
De todas maneras la de este año era muy dura pero no tan eficaz como otras; si tu veías las imágenes sin sonido no sabías a que hacían referencia
18 Abril 2006 | 12:20 AM