Publicidad:
La Coctelera

Un POCO de TODO

Temas varios y varias cosas ... de todo un poco para que engañarnos

Categoría: Unas Pocas Historias

23 Diciembre 2006

EL HOMBRE DEL CARRITO

No le había vuelto a ver desde hace tres o cuatro años.

Su imágen se me había hecho familiar en los últimos 20 años, empujando al principio un carrito de mano lleno de fardos de contenido impreciso, y, pasado el tiempo, un carrito de supermercado de mayor capacidad de albergue.

La leyenda, urbana o no, le atribuye un pasado: Médico cirujano, de más o menos prestigio. Posición desahogada, y felizmente casado. Una enfermedad de su mujer obliga a una intervención que realiza él mismo.
Ella muere en el quirófano. El, desesperado, lo abandona todo. Su hogar será la calle, y el techo que lo cubrirá, el cielo.

Los primeros años lo recuerdo solo, pero poco a poco comenzó a formar una familia.

Muy numerosa.

Pequeñas cabecitas de pelo sucio y enmarañado asomaban por entre los fardos que componían sus pertenencias. Gruñidos y conatos de ladrido que reclamaban la atención de su amo-amigo, me hacían examinar con más detenimiento el carrito, para intentar contabilizar a quienes los emitían.

Los miraba a ellos, y lo miraba a él, y siempre, sin darme cuenta, acababa esbozando una sonrisa de ternura al contemplar a aquella extraña familia, a cuyo "padre" nunca he visto alargar la mano para solicitar una limosna para mantenerla.

Los que hemos elegido (o podemos) vivir una vida "normal", somos intransigentes, y no sabemos, o no queremos entender la de los demás.

A alguien le molestó que esos numerosos perrillos acompañaran el deambular del hombre del carrito, y circuló por el barrio la noticia de que a causa de una denuncia se los habían quitado.

No habían mordido a nadie. Eran perritos pequeños, y el hombre procuraba asignarle a cada uno un bozal, pero quizás sus ladridos y gemidos, molestaban en la noche a ciudadanos que soportan mejor los sonidos de una moto con motor rectificado, y los exabructos de los noctámbulos de fín de semana.

Daba pena verlo solo, arrastrando el carrito, los fardos... pero sin sus amigos.

Y más pena daba pensar en ellos. Todos sabemos donde acaban unos perrillos sin raza definida. Siempre quise pensar que en el tiempo que se le otorga de plazo a cada perro para ser adoptado, habían encontrado un nuevo dueño, y que todavía andan felices por el mundo, recordando eso sí, las experiencias vividas con el hombre del carrito.

Dejé de verlo, desapareció.

A lo largo de estos años, me he acordado muchas veces de el.

El martes, desde el autobús, lo ví. En mi barrio.

Está más delgado, más encorvado, más viejo... Empuja su carrito, sus fardos... Y entre ellos, dos cabecitas de pelo enmarañado y sucio...

Sonreí.

servido por jasoninternauta sin comentarios compártelo

15 Noviembre 2006

OPORTUNIDADES

Un hombre joven recibió una noche la visita de un ángel, quien le comunicó que le esperaba un futuro fabuloso: se le daría la oportunidad de hacerse rico, de lograr una posición importante y respetada, y de casarse con una mujer hermosa.

Ese hombre se pasó la vida esperando que los milagros prometidos llegasen, pero nunca lo hicieron, así que al final murió solo y pobre. Cuando llegó a las puertas del cielo vio al ángel que le había visitado tiempo atrás y protestó:

-Me prometiste riqueza, una buena posición social y una bella esposa. Me he pasado la vida esperando en vano, y nada de eso ha ocurrido.

-Yo no te hice esa promesa -replicó el ángel-. Te prometí la oportunidad de riqueza, una buena posición social y una esposa hermosa.

El hombre lo miró sin comprender.

-No entiendo lo que quieres decir.

-¿Recuerdas que una vez tuviste la idea de montar un negocio, pero el miedo al fracaso te detuvo y nunca lo pusiste en practica?.

El hombre asintió con un gesto.

-Al no decidirte, tiempo más tarde, se le dió la idea a otro hombre, que no permitió que el miedo al fracaso le impidiera ponerlo en práctica, y seguro que recordarás que se convirtió en uno de los hombres más ricos del país.

-También, recordarás... -prosiguió el ángel- aquella ocasión en que un terremoto asoló la ciudad. Derrumbó muchos edificios y miles de personas quedaron atrapadas en ellos. En aquella ocasión tuviste la oportunidad de ayudar a encontrar y rescatar a los supervivientes, pero no quisiste abandonar tu vivienda, por miedo a que los saqueadores te robasen tus pertenencias. Así que ignoraste la petición de ayuda y te quedaste en casa...

El hombre asintió con vergüenza.

-Esa fue la gran oportunidad de salvarle la vida a cientos de personas, con lo que hubieras ganado respeto de todos ellos -continuo el ángel.

-Por último. ¿Recuerdas a aquella bonita mujer que conociste, y de la que te enamoraste?... Estabas loco por ella, y te parecía incomparable a ninguna otra, pero pensaste que tal mujer nunca querría estar con alguien como tú, y para evitar el rechazo, nunca le expusiste tus sentimientos.

El hombre volvió a asentir, pero ahora las lágrimas rodaban por sus mejillas.

-Sí, amigo mío, ella podría haber sido tu esposa -dijo el ángel-, y con ella se te hubiera otorgado la bendición de tener hijos y multiplicar la felicidad en tu vida.

Dicho esto, el ángel dejó sólo al compungido hombre por toda la eternidad.

RESUMEN:
A todos se nos ofrecen oportunidades, pero muy a menudo, como el hombre de la historia, las dejamos pasar por nuestros temores e inseguridades. Pero tenemos una ventaja sobre el hombre de la historia... AÚN ESTAMOS VIVOS.

servido por jasoninternauta 4 comentarios compártelo

28 Octubre 2006

SÓCRATES "FILTRABA" LOS CHISMORREOS

Vivimos en la era del chismorreo. Ya no se limita a nuestros cerrados círculos de siempre. Nuestra casi siempre conectada pantalla nos filtra insidias de todo y de tod@s. Con base, sin base... Se especula con tal... Se dice, se piensa, y se afirma, de cual... No se salva nada ni nadie. No se respeta a nada ni a nadie...
Se filtra, pero sin "filtro".
Hace más de 2000 años, Séneca "filtraba" los chismorreos, y daba una conclusión sobre la que se debería de reflexionar.

ESTE ES UN SUPUESTO DIÁLOGO ENTRE SÓCRATES Y UN CONOCIDO SUYO.

Ese conocido le dijo un día:

-¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

-Espera un minuto -replicó Sócrates-. Antes de decirme nada, quisiera que pasaras un pequeño exámen. Yo lo llamo el exámen del triple filtro.

-¿Triple filtro? -preguntó el otro.

-Sí -continuó Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el “Examen del triple filtro”.
El primer filtro es la VERDAD. ¿Estás absolutamente seguro de qué lo que vas a decirme es cierto?

-No -dijo el hombre-. Realmente sólo escuché sobre eso y...

-Bien... Entonces realmente no sabes si es cierto ó no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la BONDAD. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

- No, por lo contrario...

-Entonces, deseas decirme algo malo de él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero aún podría querer escucharlo porque queda un filtro. El filtro de la UTILIDAD. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?.

-No, la verdad es que no.

-Bien, concluyó Sócrates. Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno y ni tan siquiera me es útil... ¿Para qué querría yo saberlo?.

Sócrates, que nació en Atenas en el año 470 antes de Cristo, desde muy joven dió muestras de gran lucidez. Su pensamiento claro, y sus razonamientos precisos, unidos a su gran facilidad de palabra y fina ironía cuando participaba en discusiones con otros filósofos, le hizo ganarse el respeto de sus contemporáneos.
No publicó nunca sus ideas, pero han llegado a nosotros gracias a Platón, Aristófanes y
Jenofonte.

SI QUIERES SABER MÁS SOBRE SÓCRATES: PINCHA AQUÍ

servido por jasoninternauta 3 comentarios compártelo

23 Octubre 2006

DOS ANÉCDOTAS SOBRE EINSTEIN

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y estadounidense.
Al final de su vida, un periodista le preguntó qué posibles repercusiones habían tenido sobre su fama estos cambios.
El físico dio la siguiente respuesta:
-Si mis teorías hubieran resultado falsas, los estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los suizos, que era un científico alemán; y los alemanes que era un astrónomo judío.

En 1919, Einstein fue invitado por el inglés Lord Haldane a compartir una velada con diferentes personalidades.
Entre éstas había un aristócrata muy interesado en los trabajos del físico.
Tras una larga conversación, el inglés explicó a Einstein que su mayordomo se había despedido, y que aún no había encontrado un sustituto.
-La raya del pantalón la he tenido que hacer yo mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas-le decía.
A lo que Einstein comentó:
-Me lo va a decir a mí. ¿Ve usted estas arrugas de mi pantalón?. Pues he tardado casi cinco años en conseguirlas."

servido por jasoninternauta 2 comentarios compártelo

18 Octubre 2006

ALBERT EINSTEIN Y CHARLES CHAPLIN (Diálogo entre genios)

Puede que sea una leyenda, pero se cuenta que en una reunión social coincidieron Einstein y Chaplin, y fueron presentados.
En el transcurso de la conversación, el físico elogió al cómico de la siguiente manera:
-Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal; todo el mundo le comprende y le admira.
A lo que Chaplin respondió:
-Lo suyo es mucho más digno de respeto; todo el mundo le admira y prácticamente nadie le comprende.

servido por jasoninternauta 5 comentarios compártelo

11 Octubre 2006

TRAMPA PARA RATONES


Un ratón estaba mirando con curiosidad desde un agujerito de la pared, como el dueño de la granja en donde vive, y su mujer, abren un paquete.
Lo primero que se le ocurrió pensar, es que de allí iba a salir un hermoso queso, pero quedó conmocionado cuando vió que se trataba de una trampa para ratones.
Corrió fuera de sí hacia los corrales de la granja, y una vez allí, gritó con todas sus fuerzas, tratando de alertar al resto de los animales:
-¡¡HAY UNA TRAMPA PARA RATONES EN LA CASA!! ¡¡¡HAY UNA TRAMPA PARA RATONES EN LA CASA!!!.
La gallina se lo quedó mirando de soslayo, y le dijo:
-¿Y qué?. Eso no representa ningún problema para mí, en todo caso lo será para tí.
El ratón se fué en busca del pato, y le repitió lo de la trampa.

El pato lo atendió con educación, pero le respondió:
-Vaya. Veo que vas a tener problemas, amigo ratón. Pero... Como verás, no me afecta a mí. Así que tan sólo puedo desearte mucha suerte.
El atribulado ratón se fué en busca de la vaca.
La contestación de ella, fué esta:

-¿Una trampa para ratones? ¿Acaso estoy yo en peligro?. ¡Claro que no!. Anda, chico, no molestes.
El ratón regreso a la casa, desilusionado y sintiéndose muy sólo, pensando en como tendría que enfrentarse a la trampa para ratones sin ninguna ayuda.
Aquélla misma noche se escuchó el ruido característico de una trampa al cerrarse sobre su víctima.
La mujer del granjero corrió para ver que era lo que había atrapado, pero como con las prisas no había encendido ninguna luz, no advirtió que era una serpiente pillada por la cola, que se revolvió contra ella, y le picó en una pierna.
A pesar de haberla llevado con rapidez al hospital, una vez en casa, el granjero se preocupaba por la salud de su esposa. Tenía fiebre alta, y mal color.
El hombre pensó que un buen caldo podría ayudar a su curación. Así que se encaminó al corral para sacrificar a la materia prima del caldo: LA GALLINA.
El caldo no ejerció ningún efecto curativo sobre la pobre mujer, que continuó encontrándose mal, lo que hizo que los habitantes de las granjas vecinas fueran a visitarla.
Para agradecer su atención, el granjero les ofreció una buena comida, y para eso, sacrificó al PATO.
La mujer empeoró aquélla misma noche, y sin dar tiempo a la llegada de una ambulancia, murió.
Acudieron muchas personas al funeral, y muy agradecido por las muestras de afecto recibidas, el granjero sacrificó a la VACA, para darles de comer a todos.
El ratón, desde su agujero de la pared, observó asombrado todos estos hechos,

¿VERDAD QUE ESTA HISTORIA CONTIENE UNA BUENA MORALEJA?

servido por jasoninternauta 3 comentarios compártelo

30 Junio 2006

UNA HISTORIA SOBRE "LA ÚLTIMA CENA" DE DA VINCI

Entre los años 1495-1496, Ludovico el Moro encargó a Da Vinci, que realizara una obra mural sobre la última cena de Jesús con los apóstoles, para el refectorio del monasterio de Santa María delle Gracie, en Milán.
Para su creación, Leonardo utilizó una técnica experimental, consistente en pintar al óleo sobre el yeso seco de la pared, lo que condujo a su rápido deterioro.
La obra, en la restauración a la que fué sometida recientemente, en opinión de los expertos, ha recuperado en parte el explendor que le otorgó Da Vinci, pero con la pérdida de la expresividad de los rostros de las trece figuras que aparecen en la pintura.

Sobre como cuidó al detalle Leonardo da Vinci los rasgos de esos rostros, encontré hace tiempo por Internet, una historia que me resultó curiosa, aunque con toda probabilidad no tenga ningún fundamento real.

La transcribo aquí, para l@s amantes como yo, de las historias.

LA HISTORIA

A Leonardo Da Vinci le llevo siete años completar su obra titulada "La Ultima Cena".
Las figuras que representan a los doce apóstoles y a Jesús fueron tomadas de personas reales.
La que sería la imágen de Cristo fue la primera en ser seleccionada, y cuando el pintór demandó un modelo, cientos de jóvenes se presentaron ante él.
Da Vinci buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacífica y a la vez bella. Buscaba un rostro limpio de cicatrices, y de los duros rasgos que deja la vida en el que la vive intensamente, disfrutando de todos los placeres y haciendo el mal en su entorno.
Finalmente, después de algunos meses de búsqueda seleccionó a un joven de 19 años como modelo para pintar la figura de Jesús.
Durante meses, el muchacho posó para Leonardo, para que éste pudiera ultimar con éxito las facciones del personaje.
Los seis años siguientes, Da Vinci continuó seleccionando y pintando a las personas que representarían a los doce apóstoles.
Dejó para el final a Judas.
Le costó mucho tiempo encontrar al modelo adecuado. Buscaba a un hombre con una expresión dura y fría, en la que se reflejaran los más bajos instintos del ser humano. Un rostro en el que se pudiera identificar al que sería capaz de traicionar a su mejor amigo.
Alguien le comentó a Leonardo que un hombre con esas características estaba preso en la cárcel de Roma, y condenado a muerte por sus múltiples crímenes.
Viajó a Roma para verlo, y cuando entre la maraña de cabello sucio del hombre, pudo ver sus ojos, supo que había encontrado a su modelo para Judas. Su expresión de odio, y la maldad que expresaban, lo convenció.
Recurrió a sus influencias, para lograr un permiso que le permitiera desplazarlo a Milán. Se lo concedieron, y durante varios meses, el hombre posó ante él, en silencio, custodiado por dos guardianes.
Pincelada a pincelada, captó para Judas los rasgos del condenado.
Cuando ultimó la figura, se dirigió a los guardianes, y les dijo que ese había sido el último día en que había necesitado al modelo, y que podían regresar a Roma.
El reo, al escuchar aquéllo, se dirigió a Leonardo.
-Da Vinci... No me has mirado bien durante estos meses. Mírame ahora. ¿No me reconoces?.
El pintor, sorprendido, lo estudió cuidadosamente.
-Nunca te había visto antes, hasta aquel día en el calabozo de Roma. Estoy seguro.
El hombre hundió con profundidad sus ojos en los de Da Vinci.
-Sí me conoces, Leonardo. Mírame. Yo soy el joven a quien escogiste hace siete años para pintar a Cristo...

servido por jasoninternauta 5 comentarios compártelo

19 Mayo 2006

UNA HISTORIA DE AEROPUERTO

Una chica estaba aguardando su vuelo en una de las salas de espera de un gran aeropuerto.
Como la espera iba a ser larga, decidió comprar un libro para matar el tiempo, y también compró un paquete de galletas.

Se sentó para poder descansar y leer en paz, y dejó en el asiento de al lado la bolsa de galletas. En el otro, había un hombre que leía una revista.
Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Pensó: "Mira que descarado. Si yo fuese más decidida, le daría un golpe en esa mano".
Y ocurrió que cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una.
Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar.
Cuando quedaba tan sólo una galleta, pensó: "Que hará este abusón ahora?".
Entonces el hombre dividió la ultima galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella.
¡¡Ahhh!! ¡Aquello era ya demasiado! Se puso a bufar de la rabia, cerró su libro, se levantó del asiento, y se dirigió a la zona de embarque para esperar su vuelo lejos de aquel maleducado.
Cuando ya en el interior del avión, instalada confortablemente en su asiento, miró dentro de la bolsa, y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí... intacto y bien cerradito.
Sólo entonces vió lo equivocada que había estado. Ella no había sacado las galletas de su bolsa, y al ver las del hombre, había dado por sentado que eran las suyas y que ella las había dejado allí...
¡Qué vergüenza! El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, o alterado, mientras que ella había tenido que contener su ira, pensando que estaba compartiendo las suyas con él...
Y ahora no había ya tiempo para explicaciones. Ni tiempo para pedir disculpas...

¿Cuantas veces, en nuestras vidas, hemos podido comer de las galletas de los demás, y no hemos sido conscientes de ello?
Tenemos que asegurarnos de las cosas antes de sacar conclusiones precipitadas, por que puede que no sean exactamente lo que nos parecen.

servido por jasoninternauta 10 comentarios compártelo


Sobre mí

INTERNAUTA PASEANDO POR LAS WEBS DE LA VIDA

FRASES CÉLEBRES

MIS VISITAS


Counters

ESTADÍSTICAS

ESTADÍSTICAS - 2

php hit counter
Ver mis estadísticias

SON LAS...

El Tiempo por Tutiempo.net

Fotos

jasoninternauta todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?